Los socialistas de Castilla la Mancha saben muy bien que el 22 de mayo de 2011 hay unas probabilidades más que seguras de verse de patitas en la calle. Concretamente, en la Plaza del Conde, frente al Palacio de Fuensalida. Después de 30 años de Gobierno socialista, se creen los reyes de la Mancha, valga la redundancia, por lo de la aristocracia presente en las filas socialistas. El PSOE ve muy cerca su derrota, más cerca que nunca mejor dicho. Maria Dolores de Cospedal ha conseguido algo memorable, unir e ilusionar a los ciudadanos, hombres y mujeres de nuestra tierra, populares en las nacionales, socialistas en las regionales, en torno a un objetivo común y alentador. El cambio es posible y necesario y la candidata merece la pena. El Partido Popular ganará la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, ya que se posiciona como la mejor alternativa al Gobierno de Barreda.
El PSOE se las ve venir y ya ha organizado todo un gran aparato de desprestigio contra Cospedal, movilizando a trabajadores de la Junta, Sindicalistas y militantes para sabotear los actos en los que interviene. El PSOE de Castilla la Mancha morirá en mayo de 2011, pero morirá matando. Y como un perro loco, el Gobierno de la Región, incapaz de obedecer a su dueño (el pueblo de Castilla la Mancha) se ha lanzado a degüello hacia la que será la próxima Presidenta de la Junta de Comunidades. Intentarán engañar a la poblacion, reventar los actos en los que intervenga Cospedal y minarán de repugnantes mentiras su vida. Se trata ciertamente de una batalla, una batalla que ya ha comenzado y que seguirá hasta el último día de camapaña electoral. Los socialistas acudirán a la guerra sucia, tan sucia como la espuma que arrojan los perros que tienen la rabia. El cambio es necesario, merecido e imprescindible. El cortijo socialista de Castilla la Mancha llegará a su fin. Muerto el perro se acabó la rabia. Cave canem. Amen.

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