viernes, 27 de febrero de 2009

EUROPA ES UNA ILUSIÓN


Dada la situación de descoyuntura internacional que en materia económica está afectando a nuestro continente, podemos afirmar sin lugar a dudas, y en cuaquiera de sus diversas acepciones, que Europa es hoy por hoy una ilusión.


La RAE. nos proporciona diversas formas de entender esta palabra en función del contexto en que la empleemos. Así, podemos afirmar que una ilusión es algo que está en nuetrsa imaginación o que ha sido producido por engaño. En cualquier caso estaríamos ante algo que no es real. En una segunda vertiente, la ilusión es una esperanza, es un anhelo, es el deseo de que algo que consideramos atractivo se cumpla realmente.

Si en un principio la Unión Europea fue creada como elemento integrador de un mercado común, ahora podemos observar como ante los momentos más difíciles, la Unión parece haber sido destruida por los distintos Estados que la integran, ya que se preocupan unicamente por sus propios intereses sin contar apenas con la opinión del resto de países de la UE. El individualismo estatal prima en estos momentos, y el Banco Central Europea lo confirma. No hay en marcha ningún plan desde la UE. que esté destinado a solventar la grave crísis económico que se está dando en los países de la Unión. Esto es intolerable. De este modo, Europa ha quedado transformada de facto en un mero concepto abstracto, sin valor ni credibilidad.


Por otra parte, hay que apelar al segundo sentido que se ha apreciado sobre la ilusión. Es a este concepto al que debemos atender ante el periodo en el que nos encontramos. Si en estos momentos la oscuridad, la duda y la desazón nos dominan, el bloqueo que producirán dará lugar a consecuencias catastróficas. No procede ahora discutir sobre teorías económicas ni exigir responsabilidades. Ahora hay que trabajar aún más duro y resolver los dilemas que se nos han presentado. Ahora hay que ponerse de acuerdo sobre las actuaciones pertinentes que se han de tomar para lograr rescatar la economía de los páises miembros para que las familiar puedan disfrutar de una vida digna y justa. En ningún caso debemos infravalorar el concepto de dignidad, ya que es un derecho inalienable a las personas y lo dotan de humanidad.
Por tanto hay que apelar a la ilusión de saberse parte de Europa y a la ilusión de que juntos saldremos todos de este estado en el que nos encontramos. Juntos lograremos sumar fuerzas y suavizar sacrificios para con ello lograr una Europa más unida, solidaria y eficaz.

martes, 17 de febrero de 2009

" EL MÉTODO OBAMA "

Aquel lector que se haya interesado por esta guía de recomendaciones escritas por el experto en coaching Rupert L. Swan descubrirá que tiene ante sí una obra tremendamente vacía de contenido.

La única conclusión que se puede sacar es que siempre se ha de actuar atendiendo a los buenos modales, a los usos y las buenas costumbres. Nada nuevo para todo aquel que considere más o menos bien educado. Esta obra, por tanto, no aporta ningún contenido plenamente revelador sobre la nueva linea de comunicación desarrollada por el equipo del Presidente Barack Obama. Existen una gran variedad de libros o autoguías realizados por expertos líderes en el tema, que generalmente suelen ser psicólogos, sociólogos y expertos en protcolo que pueden verdaderamente ayudarte ante situaciones tensas como entrevistas de trabajo, exposiciones orales...etc. Me permito señalar a Montse Solé o el clásico de Lea & Blanchard " Advice to a young gentleman on entering society."


lunes, 2 de febrero de 2009

De las pasiones ideales

La Patria es algo que se siente mejor que se define. Del mismo modo que la asunción de la fe o la noción de pertenencia a una familia. Se trata de un cúmulo de estímulos y sensaciones que la hacen, por completo, inexplicable.
Para que la vida pueda tener sentido, una persona debe luchar por aquello en lo que cree. El continuo esfuerzo en el día a día para conseguir las metas que nos hemos propuesto debe caracterizar a una mente disciplinada y coherente, lo cual le proporciona autoridad ante sí mismo y ante los demás que le rodean.

Las tres pasiones ideales por las que el hombre bueno puede luchar son la Religión ( entendida en sentido amplio ), la Familia y la Patria.


La lucha por la Religión no debe entenderse reducida en cuanto a la defensa de un determinado dogma de una confesión concreta y organizada ( católica, musulmán, judía, induista ... etc ), sino que otros pensamientos sobre la organización del ser humano en la sociedad también tienen cabida en este apartado. No sólo se trata de aquellas organizaciones que se preguntan sobre la razón de la existencia del hombre, sino de aquellas que, sin llegar a preguntarse sobe la razón de vida, entienden que ésta debe ser defendida y dignificada. Tal es el caso, por ejemplo, de las ONGs que, con carácter humanitario, no profesan directamente una determinada fe.



La Familia es el pilar central de la sociedad y la unidad esencial de la producción y mantenimiento del sistema económico. La lucha por el porvenir de la familia a la que uno pertenece, o de la que uno es representante se ha mantenido unida tradicionalmente al sentimiento de amor patrio. En cualquier caso, el concepto de familia también debe ser entendido en sentido amplio, ya que nuestra FAMILIA también puede estar integrada por las amistades, la pareja ... etc. Todos queremos que los nuestros puedan gozar de los derechos y las libertades de las que disfrutamos, y de no ser titulares de las mismos, haremos lo imposible, luchar, para que ello sea posible.



La Patria, como se indicó al principio, es algo que se siente mejor que se define. Está constituida por todo aquello que ha integrado la vida de una persona: su forma de vida, la Historia de su país, la tierra que le ha visto nacer, la familia, las amistades...etc. El patriotismo nace en el fuero interno del ser humano. Es una garantía y un compromiso con los que nos precedieron en la historia de nuestro país. Es armonía y es fidelidad, es admirar y sobrecogerse, es aprender y entender, es, en definitiva, entrega y servicio a nuestra nación.


La persona que aspira a la felicidad debe asumir cada unos de los tres ideales básicos que conforman la mente del hombre bueno, ya que, como dijo Martin Luther King, la felicidad se alcanza cuando se tiene algo por lo que dar la vida.


Es posible que en algún momento no se esté en disposición de algunos de los tres ideales, pero lo realmente importante es que en ningún momento de nuestra vida nos falte, al menos, uno de ellos. La creencia en una fe, la afectividad de nuestra familia o el sentimiento de amor patrio son los únicos ideales que pueden mantenernos a flote en algunas circanstancias de flaqueza de nuestra vida. Aquel que esté en disposición de los tres será un hombre pleno, un hombre entregado, una persona feliz.