La Patria es algo que se siente mejor que se define. Del mismo modo que la asunción de la fe o la noción de pertenencia a una familia. Se trata de un cúmulo de estímulos y sensaciones que la hacen, por completo, inexplicable.
Para que la vida pueda tener sentido, una persona debe luchar por aquello en lo que cree. El continuo esfuerzo en el día a día para conseguir las metas que nos hemos propuesto debe caracterizar a una mente disciplinada y coherente, lo cual le proporciona autoridad ante sí mismo y ante los demás que le rodean.
Las tres pasiones ideales por las que el hombre bueno puede luchar son la Religión ( entendida en sentido amplio ), la Familia y la Patria.

La lucha por la Religión no debe entenderse reducida en cuanto a la defensa de un determinado dogma de una confesión concreta y organizada ( católica, musulmán, judía, induista ... etc ), sino que otros pensamientos sobre la organización del ser humano en la sociedad también tienen cabida en este apartado. No sólo se trata de aquellas organizaciones que se preguntan sobre la razón de la existencia del hombre, sino de aquellas que, sin llegar a preguntarse sobe la razón de vida, entienden que ésta debe ser defendida y dignificada. Tal es el caso, por ejemplo, de las ONGs que, con carácter humanitario, no profesan directamente una determinada fe.
La Familia es el pilar central de la sociedad y la unidad esencial de la producción y mantenimiento del sistema económico. La lucha por el porvenir de la familia a la
que uno pertenece, o de la que uno es representante se ha mantenido unida tradicionalmente al sentimiento de amor patrio. En cualquier caso, el concepto de familia también debe ser entendido en sentido amplio, ya que nuestra FAMILIA también puede estar integrada por las amistades, la pareja ... etc. Todos queremos que los nuestros puedan gozar de los derechos y las libertades de las que disfrutamos, y de no ser titulares de las mismos, haremos lo imposible, luchar, para que ello sea posible.
que uno pertenece, o de la que uno es representante se ha mantenido unida tradicionalmente al sentimiento de amor patrio. En cualquier caso, el concepto de familia también debe ser entendido en sentido amplio, ya que nuestra FAMILIA también puede estar integrada por las amistades, la pareja ... etc. Todos queremos que los nuestros puedan gozar de los derechos y las libertades de las que disfrutamos, y de no ser titulares de las mismos, haremos lo imposible, luchar, para que ello sea posible.
La Patria, como se indicó al principio, es algo que se siente mejor que se define. Está constituida por todo aquello que ha integrado la vida de una persona: su forma de vida, la Historia de su país, la tierra que le ha visto nacer, la familia, las amistades...etc. El patriotismo nace en el fuero interno del ser humano. Es una garantía y un compromiso con los que nos precedieron en la historia de nuestro país. Es armonía y es fidelidad, es admirar y sobrecogerse, es aprender y entender, es, en definitiva, entrega y servicio a nuestra nación.
La persona que aspira a la felicidad debe asumir cada unos de los tres ideales básicos que conforman la mente del hombre bueno, ya que, como dijo Martin Luther King, la felicidad se alcanza cuando se tiene algo por lo que dar la vida.
Es posible que en algún momento no se esté en disposición de algunos de los tres ideales, pero lo realmente importante es que en ningún momento de nuestra vida nos falte, al menos, uno de ellos. La creencia en una fe, la afectividad de nuestra familia o el sentimiento de amor patrio son los únicos ideales que pueden mantenernos a flote en algunas circanstancias de flaqueza de nuestra vida. Aquel que esté en disposición de los tres será un hombre pleno, un hombre entregado, una persona feliz.

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